La sangre nos borbotea en las venas, y el golpeteo incesante nos dispara perdigones directo a la sien. No hay barbitúrico que alivie tanto dolor. Queremos estallarnos contra la pared, que la tortura termine por fin. Cerramos los ojos. El…
Las fases de la luna
La sangre nos borbotea en las venas, y el golpeteo incesante nos dispara perdigones directo a la sien. No hay barbitúrico que alivie tanto dolor. Queremos estallarnos contra la pared, que la tortura termine por fin. Cerramos los ojos. El…